¿CÓMO ESTÁ TU AUTOESTIMA?

Dr. Renny  Yagosesky

 

Se ha dicho desde muchos frentes, que la autoesitma es el centro de la salud psicológica de las personas. En términos generales la autoestima suele definirse como un estado psicológico desde el cual nos percibimos, nos sentimos y actuamos a favor o en contra de nuestra felicidad y nuestras metas.

Varias actitudes o comportamientos pueden ayudarnos a precisar un concepto tan complejo: conocerse, aceptarse respetarse, quererse, cuidarse.

Cuando decimos que alguien tiene baja autoestima, lo que estamos señalando es que existe un déficit de amor propio, que se tiene poca consciencia de sus capacidades, que tiene dificultad para aceptarse como es, o que su accionar es en cierta medida autosaboteador.

La autoestima alta, las percepciones y emociones positivas acerca de nosotros mismos, derivan en beneficio de la salud, de las relaciones y de la productividad

La persona autoestimada mira hacia adentro, lo cual le permite reconocer y atender sus necesidades. No vive de apariencias ni ficciones sociales ajenas a su realidad. También quien cuenta con una autoestima sana muestra autoconfianza, confía en que cuenta con las capacidades para afrontar exitosamente los retos cotidianos

Además de elevar nuestro sentido de valor, de atender las necesidades y de potenciar la autoconfianza, tener autoesitma nos invita a definir valores, a reflexionar y tomar decisiones coherentes con nuestras metas y valores. Sin autoesitma nos subestimamos, dependemos de otros para decidir, funcionamos desde la inseguridad en las propias decisiones.

Los que poseen autoestima no se desaniman fácilmente ni se andan comparando con otros. Tampoco necesitan aprobación permanente ni confunden “lo que son” con “lo que hacen. Esto último significa que si algo sale mal, no formulan una generalización del tipo “no sirvo para nada”, sino que comprenden que a veces fallamos y podemos aprender y mejorar. Se trata de diferenciar la esencia (lo que soy) de la experiencia (los episodios vividos).

No debemos confundir autoestima con arrogancia, orgullo o vanidad. Reconocer el poder nos lleva a reconocer las limitaciones, lo cual debe llevarnos a ser humildes. La pretensión de superioridad esconde casi siempre grandes debilidades no asumidas.

Los que han dejado de quererse o valorarse tienen dificultad para asumir responsabilidad por sus vidas; actúan desde la posición mental de víctimas, y se recuestan en coartadas y excusas. Es clásico escucharles frases “clichés”  de corte fatalista, como:: «si ayer no funcionó , hoy no funcionará» , «no tengo suerte para encontrar pareja», etc. con lo cual ya tienen su excusa para no pensar ni dedicarse a mejorar .

Como vemos, la autoesitma es un recurso psicológico de autoprotección que nos invita valorarnos, revisarnos y mejorara tomar decisiones evolutivas y protegernos de los enemigos internos.

Es necesario preguntarnos cómo está nuestra autoestima y retomar la ruta de la consciencia amorosa, mediante la cual nos criticamos menos y nos apreciamos más, usamos el potencial y damos lo mejor que tenemos para poder materializar lo que nuestras capacidades nos permiten. Quiérete, trátate bien, no te subestimes, realízate. Gracias por leerme.

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